miércoles, 28 de junio de 2017

Sentir Ser

Hay una gran diferencia entre lo que sentimos ser y lo que somos en realidad. Y eso hace que muchas veces, nuestro sentir nos lleve a infravalorarnos.  

La Ley del Espejo


La “Ley del Espejo” dice que todo lo de fuera (las circunstancias de tu vida) es un reflejo de tu interior. Si cambias tu interior (tu forma de pensar, tus creencias y paradigmas), tu realidad cambia. La CAUSA de todo lo que experimentas y sucede en tu vida está siempre en el interior. Por lo tanto, no eres víctima de nada ni de nadie sino que tú creas tu realidad (te guste o no).



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Nuestro peor Enemigo

Nadie nos trata peor que nosotros mismos. Por eso, hoy intentaremos querernos un poco más.

martes, 21 de marzo de 2017

LA PRÁCTICA DE LAS 6 PERFECCIONES


Cuando tomamos el voto del Bodhisatva nos comprometemos a emprender el camino a la iluminación, el adiestramiento del Bodhisatva, que es la práctica de las seis perfecciones.
Las seis perfecciones son las siguientes prácticas:
1. LA GENEROSIDAD:
Dar ayuda material a los pobres, incluyendo dar comida a los animales; ayudar de forma práctica a aquellos que están enfermos o físicamente débiles; dar protección intentando siempre salvar las vidas de los demás, incluidas las de los insectos; dar amor aprendiendo a estimar a todos los seres sintientes reconociendo en todo momento que su felicidad y libertad son importantes, y dar Dharma impartiendo enseñanzas u ofreciendo buenos consejos a los demás para ayudarles a solucionar sus problemas de odio, apego e ignorancia.
2. LA DISCIPLINA MORAL:
Debemos abandonar todas las acciones impropias, incluidas las que causan sufrimiento a los demás. En especial hemos de procurar no romper nuestros compromisos del voto del Bodhisatva, que es la base para avanzar por el camino del Bodhisatva. De este modo nuestras acciones físicas, verbales y mentales serán puras, y nos convertiremos en un ser puro.
3. LA PACIENCIA:
Debemos evitar en todo momento enfadarnos o desanimarnos aceptando de manera temporal las dificultades o el daño que otros nos inflijan. Cuando practicamos la paciencia llevamos la armadura interna suprema que nos protege de manera directa de los dolores físicos, el sufrimiento mental y demás problemas.
El odio destruye nuestros méritos o buena fortuna y debido a ello experimentaremos obstáculos de manera contínua; y al carecer de buena fortuna nos resultará difícil satisfacer nuestros deseos, en particular lograr nuestras metas espirituales.
No hay peor maldad que el odio. Con la práctica de la paciencia podemos alcanzar cualquier meta espiritual; no hay mejor virtud que la paciencia.
4. EL ESFUERZO:
Debemos apoyarnos en el esfuerzo irreversible para acumular las vastas acumulaciones de méritos y sabiduría. Debemos hacer hincapié en la contemplación y meditación de la vacuidad, el modo en que las cosas realmente existen.
De este modo progresaremos con facilidad en el camino hacia la iluminación. Con esfuerzo podemos alcanzar nuestra meta, pero con pereza no lograremos nada.
5. LA CONCENTRACIÓN:
Debemos hacer hincapié en alcanzar la concentración de la permanencia apacible que observa la vacuidad.
Con el poder de esta concentración, cuando experimentemos la sabiduría especial que comprende con mucha claridad la vacuidad de todos los fenómenos, denominada visión superior, habremos avanzado del camino de la acumulación del Bodhisatva al camino de la preparación.
6. LA SABIDURÍA:
En esta etapa debemos hacer hincapié en aumentar el poder de nuestra sabiduría de la visión superior meditando de manera continua en la vacuidad de todos los fenómenos con la motivación de bodhichita. Cuando gracias a ello nuestra visión superior se transforme en el camino de la visión, la realización directa de la vacuidad de todos los fenómenos, habremos avanzado del camino de la preparación del Bodhisatva al camino de la visión. Desde el momento en que alcanzamos el camino de la visión somos un Bodhisatva Superior y dejamos de experimentar los sufrimientos del samsara.
Después de completar el camino de la visión, para avanzar más debemos seguir practicando de manera continua la meditación en la vacuidad de todos los fenómenos con la motivación de bodhichita. Esta meditación se denomina camino de la meditación. Cuando alcancemos esta etapa habremos avanzado del camino de la visión del Bodhisatva al camino de la meditación.
Cuando al completar el camino de la meditación nuestra sabiduría del camino de la meditación se transforma en la sabiduría omnisciente que se ha liberado de manera permanente de las apariencias equívocas, esta sabiduría omnisciente se denomina camino de No Más Aprendizaje y es la iluminación propiamente dicha. Al llegar a esta etapa habremos avanzado del camino de la meditación al estado iluminado de un Buda y alcanzado la meta última de los seres sintientes.
Debemos considerar las seis perfecciones como nuestra práctica diaria.

lunes, 13 de marzo de 2017

Yo puedo

Más allá de la noche que me cubre negra como el abismo insondable, doy gracias a los dioses que pudieran existir por mi alma invicta. En las azarosas garras de las circunstancias nunca me he lamentado ni he pestañeado. Sometido a los golpes del destino mi cabeza está ensangrentada, pero erguida. Más allá de este lugar de cólera y lágrimas donde yace el Horror de la Sombra, la amenaza de los años me encuentra, y me encontrará, sin miedo. No importa cuán estrecho sea el portal, cuán cargada de castigos la sentencia, soy el amo de mi destino: soy el capitán de mi alma.

lunes, 27 de febrero de 2017

El libro de la selva - Lo más vital (Ukelele COVER)




Busca lo mas vital, no más 
lo que es necesidad, no más 
olvídate de la preocupación 
Tan sólo lo muy esencial 
para vivir sin batallar 
y la naturaleza te lo da 
Doquiera que vaya 
doquiera que estoy 
soy oso dichoso 
oso feliz 
La abeja zumba siempre así 
porque hace miel sólo para mí 
y las hormigas encuentro bien 
y saboreo lo menos cien 
del primer lenguetazo 
Lo más vital en esta vida lo tendrás 
te llegará 
Busca lo más vital, no más 
lo que has de precisar, no más 
nunca del trabajo has de abusar 
Si buscas lo más esencial 
sin nada más ambicionar 
mamá naturaleza te lo da 
Lo más vital para existir 
te llegará 
nos llegará 
Busca lo más vital, no más 
lo que has de precisar, no más 
nunca del trabajo has de abusar 
Si buscas lo más esencial 
sin nada más ambicionar 
mamá naturaleza te lo da 
mamá naturaleza te lo da

viernes, 24 de febrero de 2017

martes, 7 de febrero de 2017

Rozalén- La Belleza



La belleza es una actitud, y eres bello/a cuando eres auténtico, cuando decides ser tú mismo cada día de tu vida y batallar la vida con coraje y plenitud.

domingo, 5 de febrero de 2017

La Soberbia.


Soberbia es ceder al
deseo de la propia elevación, es el aprecio desordenado de las propias cualidades, el desear poder. El alma se hincha tanto cuando alimenta al ego de la soberbia que no cabe ni en sí misma ni en el puesto que debe ocupar, el que es señalado y preparado por la vida para uno. Entonces, también todo lo que le parece extraño le resulta pequeño y de poco valor. La soberbia es, en fin, un exceso de “amor” propio llevado hasta el punto de llenar con él toda el alma, de modo que no queda sitio para la vida espiritual.
Esta exagerada idea de la importancia y de la perfección propia puede permanecer oculta en el interior de la persona o manifestarse al exterior. En este último caso se desea que los demás le consideren a uno y piensen de igual modo que uno piensa sobre sí mismo. El deseo de que los otros reconozcan las propias preeminencias puede, a su vez, acompañarse con el deseo de que los más le satisfagan a uno por medio de halagos y de alabanzas, o bien por la sumisión hacia su persona. El soberbio también aspira a que la fama divulgue los pretendidos méritos propios, y que la sociedad los recompense. Anhela honores y distinciones y suspira por los primeros puestos en los organigramas de las organizaciones.
La soberbia es vanagloria y ambición. También es orgullo, jactancia, engreimiento y pedantería. Se encuentra en la raíz de todos los demás vicios, es todo lo contrario que la humildad y oscurece la visión de la verdad, porque supone vivir en una mentira más o menos descarada.
La soberbia de algunas personas les hace creer que no han recibido de la vida nada que no se merezcan o bien que no reciben nada de Dios. El camino espiritual les parece absurdo, y para justificar su forma de pensar elaboran ideas extrañas que no tienen ni base real ni fundamento. Muchos están convencidos de tener lo que en realidad no tienen. En esto, como en todo, es esencial conocerse a sí mismo. El desordenado amor propio hace ver aumentadas las propias aptitudes y cualidades, y tiende un velo sobre las propias imperfecciones. Suele suceder que son las personas que menos se lo merecen las que más se exaltan y se engríen.
La exagerada valoración en la que el orgulloso se tiene es nefasta. No rectifica sus errores porque no se da cuenta de ellos, ni pide a Dios su ayuda, porque no la cree necesaria. Permanece tranquilo e indiferente en medio de su desorden, sin reparar en que camina sobre un sendero equivocado y que pronto deberá dar marcha atrás.
Aunque uno supiera que verdaderamente le sobran cualidades de las que otras personas carecen, ello no es motivo para envanecerse y despreciarlas. Sucede en muchas ocasiones que a quienes más se ensalzan en el concepto propio, Dios les permite las más vergonzosas caídas. La vida responde ante la soberbia de una manera terrible y, muchas veces, inmediata.
Con los demás egos el ser humano se aparta de la Verdad y de Dios, se dirige de manera inmoderada hacia la Tierra y sus criaturas y abusa de los bienes con los que la vida les ha ofrecido. Con la soberbia, poseído por el deseo de colocar en sus manos el bastón de mando de la Creación, se levanta en su pensamiento por encima de Dios.
Las personas que empiezan a atisbar algo de luz en sus consciencias se suelen avergonzar de sus defectos. Esta no es una postura del todo adecuada, pero peor resulta creer que se carece de ellos. Cuando el orgulloso advierte la magnitud de su desvarío procura a toda costa ocultarlo. Quiere esconder dentro de sí el vicio, pues se avergüenza de lo que realmente es, y quiere mostrarse a los demás diferente y superior a su propia realidad. Le aterra la idea de que los demás le puedan despreciar, aunque a sus propios ojos se vea a sí mismo despreciable. En muchas ocasiones, la persona que sufre el ego de la soberbia anhela que la consideren humilde, pero no puede estar siempre tan atenta que no manifieste su altanería. La falsa virtud, ahora la falsa modestia, pronto se descubre, pues a la menor contrariedad manifiesta el ego de la soberbia que guarda en su interior.
No pide a Dios ayuda, pero tampoco pide a otras personas consejo, porque esto le parecería una humillación. Ella sola se cree suficiente, porque valora en poco todo lo que pueda venir desde fuera de ella misma. La amistad no cabe en su corazón, que lleno de amor propio excluye cualquier otro afecto. Sola y aislada entre las demás personas, concentrando en sí todo su amor y toda su vida, no puede soportarse y pocos pueden soportarla. Con el entendimiento muy limitado suele ser también terca y obstinada, y por la misma soberbia y orgullo entra en los más ridículos o ruinosos pleitos. Y todo porque le parece una deshonra y una flaqueza retirar el pie de un camino que ya ha tomado y volver hacia atrás. Todavía no ha aprendido que el ser humano no debe ser esclavo de nada, ni siquiera de sus propias palabras. La simple oposición le irrita, las reprensiones le enfurecen y está siempre dispuesto a rebelarse contra la autoridad legítima, a saltar por encima de todo y a despreciar el camino de la espiritualidad.

" El Sabe a quien va dedicado este post"
Con toda mi Fraternidad
Francisco Martin.